La solidaridad se mueve a golpe de clic, sobre todo en épocas como estas que en la que las desgracias familiares, especialmente de los más pequeños, conmueven y hacen que todos nos solidaricemos. Esto es lo que pasó con el caso Nadia Nerea , una niña de 11 años que padece una rara enfermedad llamada tricotiodistrofia y de la que se saben pocas cosas, tan sólo que es de origen genético. De hecho sólo existen 36 casos diagnosticados en todo el mundo.

Su historia saltó a la luz gracias a un artículo de El Mundo, que recogía la llamada de la familia que necesitaba urgentemente 140.000 euros para poder operar a su hija en Houston, ya que padecía cáncer de páncreas. En poco más de tres días se recaudaron más de 150.000 euros.

Sin embargo pronto empezaron a salir voces que ponían en tela de juicio la versión que Fernando Blanco, padre de la menor, contaba sobre la enfermedad de Nadia y lo que se necesitaba para curar a su hija.

Cuentas inmovilizadas en espera de una resolución

Es por este motivo que el Juzgado de Instrucción 1 de la Seu de Urgell ha procedido a la inmovilización de las cuentas bancarias del padre, que ha llegado a recaudar más de 300.000 euros para los tratamientos de la pequeña. De hecho la clínica Teknon de Barcelona ha negado que haya diagnosticado un cáncer de páncreas e hígado, tal y como ha afirmado el progenitor en más de una ocasión.

Asímismo el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha solicitado que la menor de edad sea examinada por un forense para saber con exactitud la salud de Nerea.

La historia de Nadia y su enfermedad empezó a circular en 2009, pero no fue hasta la semana pasada cuando la historia tomó dimensiones nacionales.

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